¿De qué va esto?

Hola lectores, hace muchos años, unos chicos que rondaban entre los 13 y los 15 años decidieron unirse para echar un rato en las competiciones que el Patronato de Deportes de su pueblo organizaban periódicamente. Era de esperar, que estos muchachos montaran un equipo de fútbol y ¡ala, a darles patadas al balón!, pero no, se decidieron por otras disciplinas, otros deportes que por aquellos entonces se consideraban “de segunda”: baloncesto, balonmano y voleibol.

Comenzaron a jugar. Era el equipo más joven de los se inscribían en los torneos (unos niñatos), y, claro, no ganaban ni en los calentamientos tirando a portería vacía. Derrota tras derrota, y en medio, otra derrota. Bueno, ya que se ha empezado habrá que seguir. – Ahora, a buscar un nombre para el equipo. – Un nombre que los identificara, un nombre con personalidad, rotundo, que asustara al equipo contrario, que nada más oírlo temblaran los pilares del universo, que demostrara ambición, que… Farolillos Rojos. – ¡Uy ahí, olé tus hue….! un nombre con aspiraciones, sí señor. Y con ese nombre ¿que esperábais? pues más derrotas, más humillaciones, etc. Pero, les daba igual, se lo pasaban bien, disfrutaban jugando, alguna vez, incluso celebraban cuando los contrincantes les anotaba (siempre con respeto). Con estas espectativas, lejos de desaparecer, este grupo continuó jugando, compitiendo ilusionados buscando la diversión a través del deporte. Entonces fue cuando se comenzó a forjar… el Espíritu Farolillo.

Hoy día son muchos los chavales (y no tan chavales) que han pasado por las filas de Farolillos, y estamos convencidos que en sus quehaceres diarios sigue estando presente ese espíritu, esa forma de ver el deporte, y la vida, y si de algo se puede sentir orgulloso un farolillo es que aún, todavía, hay jóvenes que con el nombre de Farolillos Rojos siguen participando en esos torneos locales de su pueblo.

¿Y ahora qué?

27 años han pasado desde esos días y aún queremos jugar más partidos. Pero el próximo será distinto; éste no se juega en una cancha, el contrincante no nos va a dar la mano al final del partido ni se va a venir de cañas con nosotros, no nos podemos permitir el lujo de perder. Esta vez, el espíritu farolillo tiene que estar más presente que nunca.

Son momentos complicados para muchos de nuestros vecinos. Amigos que años atrás venían a vernos jugar simplemente por las tonterías que hacíamos. Paisanos que ahora se encuentran con necesidades y cualquier ayuda es poca. ¿Qué podríamos hacer nosotros? Sólo sabemos jugar y pasarlo bien.

Pues hagámoslo, vamos a seguir jugando y pasándolo bien. Esta es nuestra intención, nuestro objetivo. Vamos a organizar un torneo:

TORNEO BENÉFICO DE NAVIDAD “FAROLILLOS ROJOS”
12 HORAS BALONCESTO – BALONMANO – VOLEIBOL

Comienza el trabajo. No es fácil, y sobre todo, necesitaremos mucha ayuda, muchos apoyos, mucho espíritu farolillo. Contamos contigo.

¡Farolillos Siempre!

Cuéntanos, ¿qué te parece?.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s